viernes, 2 de abril de 2010

Desesperación


Grito, grito, grito pero no me escuchan... Es como si mis palabras no contasen para ellos, se creen con derecho a opinar de mi, criticarme cuando creen que me equivoco y destacar cada error con risotadas.

Quizás será resentimiento, pero con razones justas pues ellos se enorgullecen de sus logros pretendiendo marcar mi camino sin pensar que también tengo el derecho a romper mis pies pisando aquellas piedras que inevitablemente encontraré... paradójicamente ellos han terminado siendo mis piedras cuando lo que siempre deseé fue que se convirtieran en aquellas manos que me carguen cuando ya no pueda caminar.

La vida se encarga de que caigas una y mil veces en ciertos errores hasta que te des cuenta de lo que sucede... Ahora, abro los ojos y me enrabio de la nada pues durante tanto tiempo ignoré todas estas metáforas y sin darme cuenta cargué con todas aquellas actitudes y palabras. Se que de ellos no debería hablar así, pero duele enormemente pensar que tan sólo he sido un fantasma, casi veintiún años para seguir siendo aquella triste marioneta que se entrega a manos de otros para ser simplemente lo que ellos quieren que sea.....

sábado, 13 de marzo de 2010

Cosas que pasan



Hasta anteayer pensé que habías volado de mi mente pero...
tan pronto te ví comprendí lo difícil que sería no volver a cobijarme entre tus dulces brazos


"Todo deseo estancado es un veneno."

Una tarde...

El viento movía tu cabello aquella tarde que te ví, el mismo cabello que tantas noches acaricié para dormirte en mi pecho. Las gafas oscuras cubrían tu rostro, así como escondiendo cualquier atisbo de sentimiento que se le pudiese escapar por tus ojos. No supe qué hacer ni que pensar, en aquel momento sólo deseaba abrazarte y dejar que aquel gesto guiara el resto de la tarde, inconscientemente comprendí el abrazo como la manera más fiable de saber qué sentías, qué se escondía tras aquella firme pose a brazos cruzados y frente en alto... te conocía demasiado como para no enterarme de lo que te pasaba tan sólo con rodear tu espalda, aquella que se hizo firme mientras compartimos tantos momentos.

Lo primero que dije fue una tontería, tanto así que ni siquiera sé exactamente lo que era... el comienzo perfecto para un buen rato de banales temas de conversación a fin de extender lo máximo posible el tema mismo que nos llevaba a aquel lugar que algún día nos unió. Nos contamos muchas cosas, el tiempo había pasado lentamente desde nuestro último día juntos y contarnos lo que había sido de nuestras vidas durante todo aquel tiempo de soledad nos llevaba atrás, condensaba en unos minutos lo que por cada día de antaño hubiesen sido horas de charla pegados al teléfono.

martes, 16 de febrero de 2010

Desconecta-dos




Cómo me gustaría que supieras todo lo que pasa en mi cabeza, sin embargo aquello es imposible pues lejos de mí ya estás. He creado la muralla más grande a lo largo de nuestra historia y aunque sobre mi lado pinte bellos paisajes, nunca sabré lo que ella esconde por detrás. ¿Qué pasa por tu lado, amigo? ¿Quisieras tu contarme? Pues mirar ahí ya no puedo y quizás las palabras ayuden a ésta ciega que vaga y vaga recorriendo cicatrices que no desaparecerán.

¿Es verdad aquello que me han contado que escondes tras aquella muralla? Poco tiempo ha pasado y creo que ya comienzas a caminar, puede que ni siquiera estés cerca ahora mismo y mis palabras vuelen hacia la nada a la espera de un curioso que las desee descifrar. Triste es que nadie podrá descifrar este puzzle, pasará mucho tiempo hasta que yo lo pueda volver a armar... no te habrás llevado alguna pieza... no es necesario que lo digas, presiento que parte importante de la foto faltará. Quizás tu cara, quizás tu recuerdo, quizás tu risa, quizás tu silencio... quizás ese "para siempre" que no sé cuando se quedó atrás.


lunes, 8 de febrero de 2010

Perdi-dos


Nos perdimos entre los sueños y los deseos de cuentos imposibles de final felíz, así como negando la realidad tan cruel y absurda que terminó por matar lo poco que nos quedaba de niños... aquella realidad que me hizo pisotear todo aquello que soñaste y programaste con tanto ahínco.

¿Cómo pedir perdón por todas las lágrimas que te causé? No hay perdón para la desilusión humana...

¿Qué pasó con todos aquellos abrazos que no alcanzamos a darnos? ¿Se han ido al cajón de los no-recuerdos, acaso? ¿Se esfumarán entre los humos de la nada, de lo que nunca fue... para luego olvidarse en el fondo de un cajón perdido?

Parece que el viento se ha olvidado de soplar por acá... no llegan vendavales, ni siquiera pequeñas brisas de una duda que siempre quedará ahí ¿Qué paso? Ni siquiera yo puedo responder a tal cuestionamiento, aunque lo dudes... aunque me duela.



Perdimos este juego...




domingo, 13 de septiembre de 2009

Vaivén


El péndulo va y viene... va y viene
No para, parece no disminuir su velocidad... no me entretiene

¿Por qué tantas curvas en éste camino?
No me lo debería preguntar, debería decir para qué y así llegar al cómo.

Sin embargo ya es difícil pensar, viendo ese vaivén desplegar su efecto
directo en mi vida, en mi ánimo... que a ratos me motiva y a ratos me hace desvanecer, en las más turbias aguas, en ese sentimiento antiguo que me hace querer desaparecer.

Ya no hay ánimo y se desvanece poco a poco la motivación.
Los planes terminan siendo sólo eso, ideas brillantes que nunca llegan
a la acción.

Quisiera un respiro verdadero, quisiera no tener que depender.
A ratos me pregunto... si sigo así, ¿qué va a suceder?

Y no quiero ver esas imágenes crueles en mi cabeza ni sentir tal emoción... no lo tolero, es insoportable... y es ahí donde nace la idea: o resisto o desaparezco... voy o vengo

domingo, 3 de mayo de 2009

Pasa pronto, por favor!



No hay peor castigo para el alma cerrada... no soy capaz de escribir con letra clara todo mi pesar, todo aquello que en secreto he de sentir.

Es que parece que cerré toda entrada y salida de emociones tras una turbulenta masa de ideas rondantes no sólo en mi mente, sino que en boca de todo el mundo también.

Pudiese suceder que un día de estos yo me enfrente a lo más duro de mi ser, será sólo ahí cuando caiga en lo más bajo que se puede caer. Sin embargo, espero sobrevivir a toda esa tormenta y seguir caminando como siempre lo he hecho, quizás con la mirada baja durante un tiempo pero todo aquello pasará... como pasa la vida, como pasa el tiempo, como pasan las ideas y como también terminan pasando los sueños.